03 mayo 2010

Izquierda Unida prepara sus propuestas para la próxima legislatura


Desde hace meses, IU-LV-CA de Benalúa viene celebrando Asambleas Abiertas para la elaboración del Programa Electoral para la próxima legislatura. La elaboración participativa está abierta a las propuestas que cualquier ciudadano o ciudadana pueda hacer. Nuestro programa electoral, como el de cualquier otro municipio, se organizará en cuatro grandes ejes:

  • Municipios Sostenibles

  • Municipios Solidarios

  • Municipios Éticos

  • Municipios Igualitarios

Toda persona que se considere de izquierdas de verdad, está llamada a participar en este proceso de elaboración colectiva de nuestro programa electoral.

02 mayo 2010

IU-LV-CA llama a movilizarse contra el tijeretazo del gasto social


Zapatero ha dado un giro a su política ante la crisis: prometió no recortar el gasto social, y finalmente ha cedido a las presiones de la derecha política y económica, decidiendo ahorrarse 15.000 millones más mediante la adopción de una serie de medidas que suponen un recorte sin precedentes de los derechos sociales de los ciudadanos y ciudadanas más débiles.

El Gobierno se ha puesto de rodillas ante las presiones de los mercados financieros (los bancos y los especuladores) y de las instituciones de derechas (el gobierno europeo, el FMI, la OCDE), y ha renunciado a seguir el diálogo social con los sindicatos: ha dado la espalda a los trabajadores y los de abajo, y se ha aliado con la banca y los ricos. Se ha quitado la máscara: hace una política de derechas, le da la razón al PP, y tira por la borda la lucha sostenida durante muchos años por los sindicatos, la izquierda y la gente progresista.

IU-LV-CA de Granada rechaza este tijeretazo brutal por varias razones:

Las medidas no van a conseguir reactivar la economía y crear empleo. Al revés, van a agudizar los problemas de la crisis, pues van a empobrecer el bolsillo de una mayoría de los consumidores, y por tanto se va a contraer la capacidad de reacción de la economía real, los empresarios, sobre todo los pequeños y medianos, los autónomos, las cooperativas y sociedades laborales, que son los que crean empleo.

El FMI y la UE le han impuesto al Gobierno español esta estrategia para afrontar la crisis, porque se han decidido a refundar el capitalismo sin regular y controlar los mercados financieros desde los Gobiernos, que es lo que deberían hacer, ni frenar la especulación por ley. Es la especulación de unos pocos la que provoca la espiral de la miseria de la mayoría social:

-para pagar la deuda hay que pedir préstamos;
-para pagar los préstamos hay que reducir el déficit;
-para reducir el déficit hay que recortar el gasto público;
-para reducir el gasto público hay que bajar los salarios, las prestaciones sociales y “reformar” las jubilaciones.

Esto va a provocar un círculo vicioso: el empobrecimiento de los hogares reduce la actividad económica productiva que es la que crea empleo, y estos recortes salariales y sociales provocan la necesidad de invertir futuros ingresos públicos en paliar la situación consecuente, incrementando el déficit público, lo que a su vez hará que las agencias de calificación desconfíen de nuevo de la capacidad de pagar la deuda española, provocando nuevo pánico y crisis bursátiles, y nuevos ajustes y planes de austeridad. El recorte de hoy supondrá nuevos recortes mañana, y un retraso en la salida del túnel de la crisis.


Estas medidas dejan en entredicho la democracia, son un auténtico golpe de estado económico: Al plegarse a los intereses de los “mercados financieros” (tienen nombres y apellidos: en España se llaman Botin del Banco Santander, González del BBVA, Amancio Ortega de Inditex, las Koplowitz, Florentino Pérez, etc.), el Gobierno deja de gobernar según la decisión de los ciudadanos, que ven cómo se sustituye la política de quien ellos han votado por la de quienes ni siquiera se han presentado a las elecciones democráticas, pero que son los que realmente mandan en la sombra.

En Granada, el recorte se va a traducir en un empobrecimiento del 10% de la renta de la población granadina, pues:

-Los empleados públicos son un 20% del total de los trabajadores, y habrá en consecuencia un recorte directo del 1% de la masa salarial disponible en Granada.

-El recorte de los jubilados y pensionistas de Granada supondrá una minoración del 0’5% del dinero disponible para el consumo disponible en Granada.

-Las inversiones del Estado en Granada se recortarán 137 millones, dejando inactivas a muchas pequeñas empresas contratistas de la construcción, y en paro a sus trabajadores.

Sólo la movilización general de los perjudicados por estas medidas podrá evitarlas. Perjudicados somos todos los trabajadores. Se equivocan los trabajadores que piensen que a ellos no les afecta el recorte del salario de los empleados públicos: la negociación de sus convenios colectivos tendrán como referente el recorte de los salarios públicos, y será muy difícil evitar que la patronal no intente recortar más o menos los salarios.

IU-LV-CA apoya la Huelga de Empleados Públicos del 2 de junio. Creemos necesario acumular fuerzas para frenar los recortes de salarios y del gasto social, en defensa de la democracia que es el poder soberano de los ciudadanos frente a las presiones de los poderosos y los ricos, y por eso Izquierda Unida cree necesaria la convocatoria de una HUELGA GENERAL.

28 febrero 2010

Editorial - febrero 2010. Las dos izquierdas: evolución o revolución

José López Montes

El revuelo provocado en Benalúa a raíz del anteproyecto de la línea del AVE que podría atravesar nuestra vega, y del que nos hacemos eco en esta edición del Bermellón, hace que revivamos la profunda frustración de sentir que tenemos una democracia formal en la que la voz del pueblo ha conquistado apenas el derecho a que la dejen protestar, y donde las decisiones de auténtico calado que nos afectan a todos las toman otros en otra parte.

En la España actual en la que la vida política parece reducirse a la interminable crónica del enfrentamiento entre socialistas y populares, a modo de un eterno Barça-Madrid donde los demás no cuentan, desde Izquierda Unida queremos posicionarnos claramente para mostrar en qué se diferencia nuestro programa e ideario de otras opciones también autoproclamadas como de izquierdas.

Hemos comenzando rastreando el origen de las dos principales corrientes de la izquierda política para entender cómo se ha llegado a la situación actual de bipartidismo en la que las políticas de la derecha liberal representada por el PP y la socialdemocracia del PSOE cada vez se parecen más, y mostrando por qué desde nuestro punto de vista las políticas socialdemócratas, sobre todo en lo económico, terminan cediendo al poder del capital traicionando su declarado humanismo en tanto que a fin de cuentas defiende antes al mercado que a la persona.

Si durante unas décadas las concesiones al mercado sí han redundado en un mayor poder adquisitivo de los trabajadores a la par que en ciertas mejoras sociales, cuando el mercado entra en crisis, las políticas liberales que se hacen imprescindibles para que la máquina sigua funcionando (léase jubilación a los 67 años o facilidades para el despido) empiezan a tensar la tolerancia de los trabajadores y hacen aflorar las contradicciones de la socialdemocracia.

Tras el fracaso de los regímenes comunistas de cuño soviético en Europa, bien amplificado por los medios de comunicación, asistimos hoy al silenciado fracaso de los regímenes capitalistas, que han sumido al planeta en la mayor pobreza y desigualdad desde que la Humanidad existe como tal. Ninguno de los dos modelos han cuestionado el progreso y la idea de crecimiento. El concepto tan de moda del desarrollo sostenible sigue apoyanto la idea de que no hay otra posibilidad que crecer, por lo que es una contradicción flagrante en sus términos, que acaso esconde nuevas oportunidades de negocio para seguir alentando el consumo. Se impone una revolución en nuestra manera de entender el trabajo y la vida.

17 febrero 2010

La socialdemocracia vista desde la izquierda

José López Montes - Consejo Local de Benalúa


-[...] ¿Qué régimen político predominará en ese futuro paradisíaco?, me preguntará usted. Y yo le responderé. Una socialdemocracia muy liberal. En el caso de que no haya guerra y continuemos por la vida coexistencial, llegaremos a un serio atasco del crecimiento dentro del sistema capitalista y es posible que incluso dentro del sistema socialista. ¿Ha leído usted Comunismo sin crecimiento de Wolfgang Harich? Acaba de editarse en España pero yo lo había leído en alemán. Harich es un comunista alemán que pronostica: "Si el ritmo actual de desarrollo mundial prosigue sin alteraciones, la Humanidad desaparecerá en dos o tres generaciones." Propone un comunismo austero, es decir, un modelo de supervivencia económica frente a la tesis capitalista de crecimiento continuado y a la eurocomunista de desarrollo alternativo controlado, fiscalizado por la clase obrera y dirigido a conseguir su hegemonía como clase. Yo ya soy viejo y no viviré para verlo.

No sufro por mi estirpe. No me importa lo que pueda ocurrir. Me entristece quizá que desaparezcan esta ciudad o los paisajes que amo. ¿Ha visto usted una puesta de sol en Mikonos?

Manuel Vázquez Montalbán, Los Mares del Sur (1979)


Un poco de historia:
el origen de la socialdemocracia


Si en Alemania vio la luz la formulación de las tesis marxistas, que predecían el colapso del capitalismo y la inevitable ascensión al poder de los obreros como clase dominante, también de Alemania vinieron las principales críticas al marxismo que a la postre escindieron a la izquierda en dos grandes corrientes enfrentadas: la revolucionaria y la socialdemócrata o reformista.

En la raíz de esta división se situó el convencimiento en que el capitalismo no estaba siendo tan terrible para los obreros como se había anunciado: al contrario de lo que Marx predijo, las clases medias estaban creciendo y las condiciones de vida fueron mejorando sensiblemente. Las tesis principales de la socialdemocracia partían de la base de que era posible domesticar el capitalismo salvaje para que el crecimiento económico de las empresas arrastrara a las demás clases sociales hacia una mayor prosperidad.

El ideólogo principal de la socialdemocracia fue el socialista alemán Eduard Bernstein (1850-1932).

En su libro Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia recopiló una serie de artículos escritos desde 1896, ya desaparecido Engels, en la que reconocía que el capitalismo se sobreponía a la crisis profetizada con gran energía, y que la clase media no menguaba sino todo lo contrario. Tras este análisis Bernstein concluía que el camino al socialismo era posible a través de reformas. Es más, se refutaba la propia idea de socialismo negando que fuera un sistema político al que tender, y lo reducía a una serie de valores éticos. Por tanto se renunciaba al objetivo de la revolución y se abría la posibilidad de pactar con las clases dominantes y entrar en la vida parlamentaria para conseguir sus objetivos sociales en el marco de la democracia representativa. Estos objetivos eran sobre todo la mejora de las condiciones de vida de la clase obrera. Poco antes de la Primera Guerra Mundial la división entre la izquierda comunista y la socialdemócrata se hizo patente en la desintegración de la II Internacional, y la creación de la III Internacional, que llegó al poder en Rusia en 1917.

Y esto sin tener en cuenta otras múltiples divisiones entre anarquistas, sindicalistas, y tendencias trotskystas. Esta división, junto a una creciente conciencia obrera fue un buen caldo de cultivo para el auge de los fascismos.


Los inicios del socialismo en España

Entre tanto, a principios del siglo XX la socialdemocracia española iba por otros derroteros bien distintos a la centroeuropea: El Partido Socialista Obrero Español fue fundado por Pablo Iglesias en 1879 con un ideal revolucionario. Y aún en 1910, cuando en la socialdemocracia europea el reformismo era ampliamente defendido, Pablo Iglesias mantenía que al margen de la vía parlamentaria, los objetivos y medios del socialismo iban más lejos, y seguía mante-niendo la confrontación marxista de clases:


Es cierto que aspiramos a llevar representantes de nuestras ideas al municipio, a la diputación y al parlamento, pero jamás hemos creído, ni creemos que desde allí pueda destruirse el orden burgués y establecer el orden social que nosotros defendemos.

(Pablo Iglesias,
Comentarios al programa socialista, Madrid, 1910)




El PSOE viene a buscar aquí [al Parlamento], a este cuerpo de carácter eminentemente burgués, lo que de utilidad pueda hallar, pero la totalidad de su ideal no está aquí. La totalidad ha de ser obtenida de otro modo. Mi partido está en la legalidad mientras ésta le permita adquirir lo que necesita; fuera cuando ella no le permita alcanzar sus aspiraciones. [...] Debemos, viendo la inclinación de este régimen por S.S., comprometernos para derribar ese régimen. Tal ha sido la indignación por la política del Gobierno del Sr. Maura en los elementos proletarios que nosotros hemos llegado al extremo de considerar que antes de S.S. suba al poder debemos ir hasta el atentado personal.

(Pablo Iglesias,
Diario de Sesiones del Parlamento, 7 de julio de 1910)



Sin duda las terribles desigualdades sociales existentes en la España de principios del siglo XX hacían patente la necesidad de plantear políticas verdaderamente revolucionarias. El reformismo no entraba en cuestión.
En 1920 y 1921, con Pablo Iglesias ya enfermo y cesante de sus funciones, y como consecuencia de la progresiva moderación del PSOE, se produce la escisión de dos grupos que se afiliaron a la III Internacional, el Partido Comunista Español y el Partido Comunista Obrero Español, que terminaron unidos en el Partido Comunista de España.


La edad de oro de la socialdemocracia

Tras la Segunda Guerra Mundial, en el bloque del este el comunismo soviético erradicó la socialdemocracia, mientras que en el bloque occidental la socialdemocracia demonizó al Partido Comunista y defendió las tesis keynesianas de la regulación estatal en la economía de mercado. Hubo un progreso notable de la economía occidental. Claro que ese crecimiento tenía truco: en su libro ¿Cómo pagar la guerra? (1940), Keynes no dudó en aconsejar aumentar las colonias en África para financiar el esfuerzo bélico. La ilusión de progreso ininterrumpido en Europa y Estados Unidos, y algo más tarde en Japón, empezó a chirriar en la crisis del petróleo de 1973. Desde entonces hemos asistido a periódicas crisis acompañadas de idas y venidas del aumento del paro, pero siempre hemos encontrado nuevos mercados que abrir, nuevas tecnologías que vender, nuevas guerras para renovar recursos, y sobre todo maneras más rentables de explotar. La deslocalización de la producción y la globalización de la economía impusieron el neoliberalismo y la desregulación extrema en los años 90, época en la que el Norte siguió prosperando a costa de la creación de desigualdades nunca vistas entre países ricos y pobres, y de una depredación de los recursos naturales que empezaba a ser preocupante.


La Internacional Socialista

Heredera de la II Internacional, tras la Segunda Guerra Mundial se constituyó la Internacional Socialista, que agrupa a la gran mayoría de partidos socialdemócratas del mundo. En su Declaración de Principios, adoptada en Estocolmo en 1989, podemos encontrar estos principios respecto a la gestión de la economía:


59. El socialismo democrático se fundamenta hoy en los mismos valores que le dieron origen, pero debe formularlos asimilando críticamente la experiencia pasada y con una proyección de futuro. La experiencia ha mostrado, por ejemplo, que si bien las nacionalizaciones pueden ser necesarias en ciertas circunstancias, no son en sí mismas el remedio de todos los males sociales. Igualmente, el crecimiento económico, en un contexto en el que los intereses privados eludan sus responsabilidades ecológicas y sociales, puede ser a menudo destructivo e injusto. Ni la propiedad privada ni la propiedad estatal garantizan por sí mismas la eficiencia económica o la justicia social.


Desde nuestro punto de vista, esto equivale a colocarse en un virtuoso término medio, bienintencionado, pero que deja el cumplimiento de esas declaradas "responsabilidades ecológicas y sociales" a la buena voluntad del poder económico, y renuncia a un papel verdaderamente activo a la hora de implantar con decisión políticas de justicia social, y sobre todo, renuncia a la titularidad pública de los recursos estratégicos que consideramos que deben ser de todos, como un sistema de crédito estatal, la gestión de la energía y las telecomunicaciones, etc.


62. En una sociedad así estructurada, y cuyo fin último es la igualdad de derechos económicos y sociales, el mercado puede y debe operar como una vía dinámica para promover la innovación y expresar los deseos de los consumidores. Los mercados no deben estar dominados por el poder de las grandes empresas ni ser manipulados mediante la desinformación.


De nuevo se presentan respetos al sacrosanto mercado, que "puede y debe", pero no tiene que.


63. La concentración del poder económico en pocas manos debe sustituírse por otro orden en el cual toda persona tenga derecho, en su calidad de ciudadano, trabajador y consumidor, a intervenir en la dirección y en la distribución de la producción, en la organización del proceso y las condiciones de trabajo.


Pero si, como dice el punto 59 anterior, "ni la propiedad privada ni la propiedad estatal garantizan por sí mismas la eficiencia económica o la justicia social", parece difícil imaginar a qué otro orden se refiere este punto, que no sea el que ya tenemos.


64. Una sociedad democrática debe compensar los efectos negativos incluso del más responsable de los sistemas de mercado. El Estado no puede ser tan sólo el taller de reparaciones de los daños causados por los defectos de mercado o por la aplicación incontrolada de las nuevas tecnologías. Más bien debe regular el mercado en función de los intereses sociales, y tratar de que los beneficios de la tecnología alcancen a todos los trabajadores, tanto en su experiencia laboral, como en el crecimiento de su tiempo de ocio y de sus posibilidades de un desarrollo individual con sentido.


En definitiva, las aspiraciones originales de la clase obrera de hacerse dueña de su propio destino, y de organizar y gestionar sus necesidades de la manera más conveniente para el colectivo, han quedado degradadas. Esto nos lleva a renunciar como ciudadanos a desempeñar un papel activo sobre el tipo de vida que queremos llevar, y a ser reducidos a consumidores que debemos confiar en que nuestros representantes políticos convenzan con su ética a los grandes mercaderes de que tengan algo menos de beneficios para tener nosotros la nevera algo más llena, un coche algo mejor y un entorno un poco menos destrozado. El énfasis en el aspecto "individual" de nuestro tiempo de ocio y de nuestras posibilidades de desarrollo nos suenan a desactivación de cualquier impulso colectivo de intentar cubrir nuestras necesidades al margen de ese mercado que ya nos provee de todo.
Creemos que los presupuestos del socialismo descafeinado de hoy no arrancarían de Machado las reflexiones que hizo recordando la impresión que le causó un discurso de Pablo Iglesias hacia 1889:


Al escucharle hacía yo la única honda reflexión que sobre la oratoria puede hacer un niño: la voz de Pablo Iglesias tenía para mí el timbre inconfundible de la verdad humana. Era yo un niño de trece años: [...] "Parece que es verdad lo que ese hombre dice"... Porque antes de Pablo Iglesias habían hablado otros oradores, tal vez más cultos, tal vez más enterados o de elocuencia más hábil, de los cuales sólo recuerdo que no hicieron en mí la menor impresión... Lo cierto es que las palabras de Iglesias tenían para mí una autoridad que el orador había conquistado con el fuego que en ellas ponía y que implicaban una revelación muy profunda para el alma de un niño. De todo el discurso, en el que sonaba muchas veces el nombre de Marx y el de algunos otros pensadores no menos ilustres... sacaba yo esta ingenua conclusión infantil: "El mundo en que vivo está mucho peor de lo que yo creía. Mi pobre existencia de señorito pobre reposa, al fin, sobre una injusticia".

Antonio Machado


Hace cien años Iglesias pronunció en el Parlamento estas palabras de tinte ya no comunista, sino incluso anarquista:


El partido que yo aquí represento aspira a concluir con los antagonismos sociales,... esta aspiración lleva consigo la supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del ejército... Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones.

(Pablo Iglesias,
Diario de Sesiones del Parlamento, 5-5-1910).



Oír esto en el Parlamento sería impensable hoy día.


El socialismo global hoy

Desde la perspectiva de la izquierda que representamos, los partidos socialdemócratas renunciaron a la revolución social y a una verdadera emancipación de la clase trabajadora y apostaron por ir acercándose a la igualdad mediante políticas reformistas con la (ingenua) esperanza de ir humanizando el capitalismo y haciendo partícipe al individuo del enriquecimiento del gran empresariado. En esa dialéctica de entendimiento con el poder económico representado con la derecha, la socialdemocracia ha ido aceptando participar en políticas radicalmente opuestas al proyecto socialista tales como:

  • la privatización masiva de sectores estratégicos de la economía,
  • la participación en alianzas militares como la OTAN, al servicio de un neocolonialismo revestido de ayuda humanitaria, pero que es vital para abastecer sus economías de materias primas y energía a costa de la explotación de los recursos de los países del sur,
  • el fomento de una economía basada en la especulación y el enriquecimiento rápido, y no en la conformación de un tejido productivo equilibrado y orientado al pleno empleo y a la justicia social,
  • o, en los últimos tiempos, la flagrante recapitalización masiva de los bancos privados con dinero público al tiempo que la creciente población en paro ve cómo se emplean más medios y energía en vistosos pero raquíticos planes de empleo y márketing político antes que en el fomento de una actividad productiva real y beneficiosa para el conjunto de la sociedad.

En definitiva, la palabra socialismo se ha vaciado de contenido y, según qué partido o qué facción, puede tener significados muy distintos, cuando no incluso opuestos.


Una historia que se repite

Las acciones políticas de estos años de socialdemocracia con Zapatero guardan algunas semejanzas con el ciclo político de la etapa de Felipe González. Ambos gobiernos socialistas empezaron aprovechando el soplo de aire fresco que supone cerrar una etapa conservadora, y llevaron a cabo reformas que representaron conquistas sociales importantes (aunque derechos como el divorcio o la implantación de la Seguridad Social fueron anteriores al gobierno de González). En el caso de las legislaturas de Zapatero, la regularización parcial de los derechos de gays y lesbianas, la implantación de la Ley de Dependencia o la ampliación de los derechos de la mujer en relación a la interrupción del embarazo han sido algunas de estas reformas. Estas medidas llegan cuando su necesidad ha calado en la opinión pública, y sacarlas adelante sólo es posible con apoyo mayoritario de las fuerzas políticas. Es muy habitual que sea la izquierda más a la izquierda la que empiece levantando estas banderas impopulares e impensables para las mayorías de cada época (como fueron la reivindicación del sufragio femenino, la reducción de la jornada laboral, la necesidad de crear la educación pública), para que tras ese trabajo de punta de lanza estas nuevas ideas vayan abriéndose paso hasta llegar un día a hacerse imprescindibles y ser abrazadas hasta por los más conservadores1.

Sin embargo, la euforia ciudadana con la socialdemocracia siempre toca en hueso al llegar al tema clave: la economía. Y es que las políticas sociales tienen sin duda su coste, pero no cuesta lo mismo otorgar el derecho al matrimonio homosexual que implantar una reforma agraria o nacionalizar la energía y las telecomunicaciones. En la época de González se privatizaron total o parcialmente sectores tan de interés público como SEAT Telefónica, GESA, Endesa, Repsol, y en el caso de Zapatero, las dificultades económicas están volviendo a poner de manifiesto quién ostenta el poder real. Plantear retrasar la edad de jubilación nada menos que dos años y no pedir cuentas por los beneficios escandalosos de los que incluso hoy se jactan las grandes empresas y bancos parece que no cuadra con la tesis central de la socialdemocracia, que pretende que el beneficio del empresario repercutirá también en el obrero.

1¿Cuáles serán esas conquistas en el futuro inimaginables hoy? ¿Sufragio universal para los inmigrantes en cualquier país? ¿Penalización real de los crímenes ambientales? ¿Acceso universal a la cultura y abolición de los derechos sobre la propiedad intelectual? ¿Una nueva manera más activa y responsable de gestionar la propia muerte?


A vueltas con Marx

Con sólo mirar alrededor es casi evidente concluir que el capitalismo nos ha beneficiado a todos. Si ese "todos" incluye sólo a nuestro pueblo, nuestra región e incluso a nuestro país es innegable que las condiciones objetivas de vida son mejores que hace 60 años, cuando se inició la era dorada de la socialdemocracia en Europa. Pero si ese todos incluye al total de la humanidad, el saldo no es en absoluto positivo. En cierta manera, las desigualdades que en el siglo XIX eran sangrantes entre explotadores y explotados, y bien visibles a escala de ciudad, ahora se han globalizado, de manera que tenemos países (y hasta continentes) explotadores y explotados. Quizá el análisis de Bernstein de la predicción de Marx de la crisis del capital adoleció de miopía, pues no consideró que ya en su época la prosperidad de Europa llevaba siglos basada en la expoliación sistemática y la ruina de América y África.

No obstante, y aún con la evidencia de que el número de compradores de automóviles no puede crecer ad infinitum, la economía de mercado tiene todavía mucho combustible que quemar (nuevos mercados en Asia y África), y nuevos motores para funcionar (la nuevas guerras no declaradas para la conquista de las fuentes de energía en Afganistán, Irak, media África, etc., la depredación de los recursos naturales aún existentes, o las nuevas masas de obreros en China e India). Con estos impulsos quizá aún mantengamos la ilusión de progreso en occidente un par de generaciones más, cuando en breve el capitalismo haya vuelto a renacer de nuestras cenizas.


Nuestra apuesta

Con las contradicciones que la participación en el parlamentarismo siempre ha planteado a la izquierda, el rol que Izquierda Unida pretende asumir dentro del juego político difiere de la izquierda socialdemócrata en un aspecto esencial:

La opción que representamos aspira históricamente a la transformación de la sociedad, con el punto de mira puesto en garantizar los Derechos Humanos de cada individuo y en una ética que llegue más allá del bienestar individual basado en la satisfacción material y el acceso al consumo. Y dada la capacidad finita de nuestro planeta, creemos firmemente que la lógica del capitalismo, que solo puede sostenerse creciendo, únicamente puede conseguirse con un verdadero cambio de paradigma, empezando por la cobertura de las necesidades básicas de cada ciudadano usando el mínimo de energía, buscando la eficiencia en la gestión de los recursos naturales y tecnológicos que reconocemos como propiedad de todos. Creemos que la única política que puede llevar a este cambio de modelo es la que se enfrente a los mercaderes para recobrar la propiedad y la gestión de todo aquello que es nuestro y que es vital para nuestra vida en sociedad. Pero un cambio social de este calado no puede protagonizarlo una clase política al margen de la masa social. Sólo estaremos en condiciones de conseguir una sociedad más justa cuando cada ciudadano tome consciencia de que tiene que tomar parte activa en esta transformación, y no acepte limitarse a delegar su poder cada cuatro años en una clase dirigente más interesada en mantener sus privilegios y prebendas de interlocutores con el poder real que en cambiar las cosas. Y en este sentido estamos mucho más lejos que hace cien años. Por esto pensamos que, antes que en el Parlamento, el trabajo político de verdad está en la calle y en el corazón y las mentes de cada vecino.

01 febrero 2010

La Tercera República, tema de la charla que ofreció Julio Anguita en Guadix


La charla fue organizada por la Asamblea de Izquierda Unida en Guadix, y tuvo lugar en el Patio del Ayuntamiento el pasado 22 de enero.

Julio Anguita planteó esta charla abierta al debate poniendo sobre la mesa su visión de la Tercera República Española, tema sobre el que está preparando un libro. De la densa disertación podemos extraer algunas de sus ideas fundamentales:
  • La desaparición de la Monarquía y de la figura del Rey no pasaría de ser un hecho puramente formal de la consitución de una República. El modelo republicano debe ir mucho más allá de esta cuestión.
  • La Tercera República debería ir pareja a una serie de valores que podrían resumirse en el pleno cumplimiento de los Derechos Humanos, por otra parte, ya hace muchos años ratificados por el es-tado español, pero que lejos están de ver su cumplimiento efectivo.
  • El Ejército debería ser recon-vertido en una institución para la defensa de la ciudadanía y la intervención en emergencias graves y desastres naturales, pero desmar-cado de la OTAN y de la intervención en guerras como la de Afganistán, justificadas como "misiones de paz".
  • La Tercera República debe ser un proyecto progresista. Muchos países republicanos tienen de hecho polí-ticas conservadoras. Anguita expuso la posibilidad de una Tercera Repú-blica alumbrada por la derecha, por lo que el republicanismo en sí mismo, hoy abanderado por la izquierda, no tiene por qué suponer necesariamente una realización de izquierdas.
  • La República sólo será posible cuando existan suficientes republi-canos, por lo que debe caer por su propio peso y no podrá ser impuesta "por decreto".

El turno de preguntas se prolongó por largo espacio de tiempo. El acto terminó con una cena con Julio en el Hotel Carmen.

30 noviembre 2009

Editorial - noviembre 2009

Mª Ángeles Pérez Cruz

Los regímenes totalitarios disponen de un partido político, uno solo, y en eso, entre otras cosas, consiste su totalitarismo. En esos regímenes se confunde al partido con las instituciones del gobierno y de la administración, sin que se puedan hacer distinciones claras en las personas, en las funciones o en los méritos y deméritos. Sin embargo, en los regímenes democráticos modernos hay una distinción nítida, o debería haberla, entre la administración y sus instituciones y los partidos políticos que las gobiernan. Esa es una de las principales garantías democráticas de este tipo de regímenes. Por eso, no debemos confundir lo que hace el partido, con lo que hace la institución, aunque esté gobernada por ese partido. Porque el partido político representa a sus militantes y simpatizantes, mientras que la institución y la administración representan a todo el pueblo y debe trabajar a su servicio por encima de partidismos. El Ayuntamiento de Benalúa está gobernado IULV-CA y los proyectos que se desarrollan en el municipio salen adelante gracias a la colaboración entre la administración local y otras administraciones e instituciones, gobernadas por otros partidos políticos. Pretender que gracias a una sola institución y, por ende, gracias a un solo partido político, en Benalúa salen adelante los proyectos, es lo mismo que pretender volver a aquel régimen político en el que el partido único se confundía con todo el gobierno, las instituciones y las administraciones. Y no nos estamos refiriendo al Ayuntamiento de Benalúa y a IULV-CA, sino más bien a la Junta de Andalucía y al PSOE. No olvidemos que el pluripartidismo no solo es cosa del día de las votaciones cada cuatro años. La pluralidad democrática es cosa de todos los días y es cosa de todos.

28 noviembre 2009

Proyectos en marcha en Benalúa

Mª Ángeles Pérez Cruz - Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Benalúa

En este número de Bermellón el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Benalúa aprovecha para informar sobre las obras que actualmente se están llevando a cabo en el municipio y las que hay inmediatamente previstas para los próximos meses. La mayor parte de estas obras se están realizando gracias a los programas PROTEJA y FEIL, puestos en marcha por los gobiernos central y autonómico para hacer frente a la crisis económica, y que tienen por principal objeto la creación y el mantenimiento del empleo en nuestro país. El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento ha diseñado estos proyectos ajustándose a las normas dictadas por las administraciones superiores, central y autonómica, y siguiendo principalmente dos criterios: atender algunas de las muchas necesidades que tiene el pueblo en materia de infraestructuras, y que todos ellos se puedan realizar por empresas del pueblo, de forma que la mayor parte de las plusvalías se queden aquí de manera directa o indirecta (trabajo, servicios, materiales, etc.). Queremos reseñar también que la mayor parte de estos proyectos fueron aprobados por unanimidad cuando fueron sometidos a votación en el Pleno. Quizás muchos vecinos y vecinas del pueblo se pregunten por qué no se han destinado estos fondos al arreglo de las calles que están en mal estado. La razón es que ninguna empresa del pueblo tiene capacidad para realizar asfaltados, por lo que habría sido necesario recurrir a empresas y trabajadores de fuera. Es por eso que el arreglo de calles se abordará más adelante mediante los Planes Provinciales de Diputación.

La crisis económica que atraviesa nuestro país es estructuralmente muy grave y ha puesto de manifiesto la debilidad de nuestra economía en un contexto globalizado, y lo equivocado de las políticas económicas del pasado, centradas en la construcción y en la destrucción del tejido industrial de nuestro país. Las tierras y las gentes de España desbordan fertilidad y riqueza por todos lados, pero esas políticas han malvendido nuestros bienes y, en la práctica, ahora lo vemos, nos han empobrecido y han puesto en peligro nuestro futuro. Es el trabajo y no el subsidio lo que crea riqueza y futuro. Por eso, a pesar de sus deficiencias, IULV-CA está de acuerdo con programas como los que hemos mencionado, que generan y consolidan el empleo, pero no con los subsidios.



A continuación explicamos las acciones más relevantes:

En el ámbito de la promoción económica, se va a acometer la ampliación del Polígono Industrial El Cordoví A, para lo que se cuenta ya con el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Se va a apoyar también la urbanización del Polígono Industrial La Espartera B, contando con los servicios técnicos de Diputación para la redacción del proyecto. De igual modo se está desarrollando el PERI de la Azucarera C, lo que supondrá contar con una mejor ordenación del viario y con más espacios de disponibilidad pública. El Ayuntamiento pretende también apoyar la iniciativa privada de crear un centro geriátrico de ámbito comarcal en este espacio.

En el ámbito de la diversificación económica se sigue trabajando en el complejo turístico del Cerro Kabila D, con la adecuación de distintos espacios no solo hosteleros, sino también de equipamientos ambientales y culturales como el Centro de documentación y archivo y el Centro de Interpretación de la Naturaleza.

El proyecto del Museo del Pueblo E, a la espera de la comunicación oficial de la subvención, está ya definido y desarrollado. Situado en un lugar emblemático de la historia reciente del pueblo, la Cueva del Centro, se concibe con criterios museísticos modernos y permitirá comprender la historia de nuestro pueblo y el entorno geológico y ambiental en el que se sitúa.

Con cargo a los programas PROTEJA y FEIL, se están restaurando y readaptando distintos edificios municipales como la nave de la Azucarera para equipamiento social y cultural F, el antiguo ayuntamiento, como fase final de renovación de la Plaza de la Constitución G, la Casa de la Cultura H y la Casa de la Juventud. Con cargo a otros fondos, se están ampliando las equipaciones deportivas del Colegio de Primaria I, se está acometiendo la adecuación de la Calle Carmen Jdentro del programa de urbanismo comercial, y están también en marcha las obras de supresión del paso a nivel K, y se va a solicitar a ADIF la cesión de la antigua estación de Renfe para mejorar su estado, actualmente penoso, y crear allí un Museo del Emigrante L.

Otros proyectos ya en marcha son: supresión y traslado de la balsa de riego de la Acequia de Benalúa M, Consultorio Médico en la nave de la Azucarera N, además de los Planes Anuales de Obras y Servicios de Diputación, los planes de infravivienda, rehabilitación autonómica o el parque periurbano en el Camino de San Torcuato O.

En el ámbito de los servicios municipales y medio ambiente, lo más importante es la puesta en marcha de la potabilizadora, que permitirá disponer de agua potable procedente del pantano de La Peza en los próximos meses. Ya está en marcha un plan de mejora ambiental del municipio acogiéndose al nuevo Fondo Estatal de Financiación. Así, durante las últimas semanas se ha realizado un diagnóstico ambiental en el marco de la Agenda 21 que fue presentado el 5 de noviembre. Ese diagnóstico ha identificado los temas más críticos del municipio, que hay que priorizar: reordenación del tráfico, mejora de las zonas verdes para ahorro de agua, recogida de residuos y creación de puntos limpios, limpieza viaria con una nueva barredora de aspiración, así como medidas de ahorro energético en el alumbrado público. Ya se ha instalado una pequeña planta solar en el colegio P, que tiene como función no solo captar energía, sino sobre todo ser un elemento didáctico y de sensibilización hacia las energías alternativas.

Otros muchos proyectos están aún en elaboración. Seguiremos informando de ellos a través de Bermellón, a través de los medios de comunicación, y en la web municipal, www.benalua.org, donde pueden consultarse otras noticias y las actas de los plenos.

26 noviembre 2009

¿Hay salida para nuestra situación educativa?

Dori Pérez Cruz - Asamblea de Benalúa

"La educación, en verdad,
necesita tanto de formación técnica,
científica y profesional,
como de sueños y utopía."

Paolo Freire

El panorama educativo de nuestro país es desalentador. Se suceden los resultados negativos en cuanto al dominio de materias troncales y comprensión lectora. Las leyes de Educación de las últimas décadas han venido a ser más de lo mismo, ignorando qué proyectos están teniendo éxito en otros países y qué tiene que decir al respecto la Comunidad Científica Internacional en materia de pedagogía. España vive desde hace décadas en un oscurantismo medieval en lo que se refiere a educación. La última Ley de Educación fue inspirada por un pedagogo que en los círculos pioneros de investigación pedagógica nadie conoce. La LOGSE (1990) y la LOCE (2003), al desvirtuar la igualdad centrándose en la diversidad, han propiciado la puesta en práctica de acciones segregadoras al, por ejemplo, agrupar al alumnado por niveles académicos. Con relación a esta idea, Finlandia ha obtenido, según el Informe Pisa (2000-2003), el primer puesto en diferentes aspectos de las materias instrumentales, y una de sus características es la inexistencia de separación del alumnado por niveles. La reacción general ante los resultados negativos se reduce a culpabilizar a unos u otros sectores (profesores, padres, grupos étnicos, etc.), a denunciar la falta de medios, o a una llamada a la vuelta al orden invitando a imponer disciplina. Las acusaciones recíprocas son destructivas y no llevan a ningún puerto. La falta de medios no es tal, nuestros colegios están bien equipados, quizá demasiado bien equipados cuando existen, por ejemplo, aulas de informática que pocos maestros o profesores están preparados para gestionar. Y la vuelta a la palabra mágica de la “disciplina” como solución de emergencia ante un alumnado que se desmadra, denota una falta de conocimiento y de perspectiva sobre la sociedad en la que vivimos: la disciplina funcionó en un tiempo donde las estructuras sociales y laborales eran profundamente piramidales, como fue la última hasta mediados de los años 80 en España, la llamada Sociedad Industrial; a partir de entonces la sociedad occidental evolucionó hacia un nuevo modelo: la Sociedad de la Información, en la que es infructuoso imponer modelos disciplinarios que sí funcionaron en su día. Los grupos, las empresas y la sociedad en general ya no se deja dictar lo que debe o no debe hacer, es necesario trabajar más sobre una base de diálogo y consenso.

Existen iniciativas de cambio en la educación que son ignoradas por la asociaciones de padres y la administración. Estas iniciativas y experimentos educativos están teniendo lugar ya en numerosos centros educativos en muchos países (de entre ellos unos treinta proyectos en nuestro país), y se basan en los estudios llevados a cabo por los más prestigiosos sociólogos, pedagogos y psicólogos interna-cionales (Mead, Freire, Brunner, Habermas, Vygotsky, Luria, Beck, Leontiev, etc.). Se trata de prácticas inclusivas que están dando mejores resultados desde la conexión de un aumento del aprendizaje con una mejora de la convivencia. Se crean con el objetivo de superar las desigualdades y la exclusión sociocultural, y de favorecer la inclusión de todos los niños y niñas en la sociedad de la información.

Mead nos propone que somos fruto de la experiencia social mediante procesos de socialización. Nos indica la importancia que tienen la interacción y el diálogo interior en la generación de significados, de reflexión y de relación con diferentes personas. Habermas nos habla de que el diálogo, los procesos de socialización y los nexos de solidaridad, han formando parte de nuestro mundo. La igualdad es la base para que tenga lugar un diálogo real, sin jerarquías; todos/as tenemos una experiencia vital, una inteligencia cultural que enriquece el diálogo, y del que todos/as podemos aprender. Brunner define el yo como el resultado de procesos de reflexión, autoconciencia, diálogo y negociación, en los que la educación adquiere un papel clave. Vygotsky, Luria y Leontiev, autores soviéticos, nos aportan la idea de la dependencia de los contextos sociohistóricos en los que se ha vivido para el desarrollo de las habilidades cognitivas. La interrelación entre el medio sociocultural y el aprendizaje es dinámica, ya que mediante la transformación –y no la adaptación- del entorno, se posibilita y desarrolla el aprendizaje. Freire concibe la educación desde la relación dialógica para conseguir una sociedad más democrática. El diálogo es clave tanto para descubrir la razón de las cosas, como para transformar la realidad, ya que el centro educativo es el espacio propicio para interrogarse y reflexionar sobre el porqué de las cosas, para crear conocimiento y cambiar la realidad.

La cuestión de fondo es: ¿queremos una educación que adoctrina, que adapta, que hace de nuestros jóvenes meros depositarios de las verdades ya escritas y que son las que perpetúan el orden de las cosas y del poder establecido?, o por lo contrario, ¿queremos hacer una apuesta por una educación transformadora, dialogante, democrática, solidaria y que tiene como máximas premisas el cuestionamiento del mundo en que vivimos y la tolerancia hacia otras ideas y la superación de la exclusión social? Sobra decir que a nuestros sistemas neoliberales bipartidistas, a nuestra aldea global de pensamiento único, a nuestro sistema de capitalismo atroz y explotador de recursos naturales y humanos no le interesa optar por la segunda apuesta.

+info: http://www.comunidadesdeaprendizaje.net/
 


bermellon
Revista de la Asamblea Local de Izquierda Unida de Benalúa

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